5 lugares imprescindibles de Malta
La Valeta, Mdina, la Laguna Azul, los templos y Gozo, y cómo visitarlos
Malta es una joya en el corazón del Mediterráneo, donde se funden historia, cultura y belleza natural. La isla es pequeña, unos 27 km de punta a punta, así que incluso en unas vacaciones cortas se puede ver muchísimo. Estos son 5 lugares imprescindibles para unas vacaciones inolvidables, con consejos para visitarlos.
1. La Valeta, la capital fortaleza

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, La Valeta es una ciudad fortificada fundada por los Caballeros de San Juan en 1566. Recorre sus estrechas callejuelas, admira la magnífica concatedral de San Juan, con sus suelos de mármol taraceado y obras de Caravaggio, y disfruta de la impresionante vista del Grand Harbour desde los jardines de Upper Barrakka, donde la Saluting Battery sigue disparando sus cañones a mediodía.
Cómo visitarla: La Valeta es el centro de la red de autobuses, con líneas directas desde St. Paul's Bay. Dedícale al menos un día entero; por la noche se animan sus vinotecas y restaurantes.
2. Mdina, la Ciudad del Silencio

La antigua capital de Malta, llamada «Ciudad del Silencio» por su ambiente tranquilo. Pasea por sus calles medievales, visita la catedral de San Pablo y admira las vistas desde lo alto de sus murallas. Un auténtico viaje en el tiempo. Justo fuera de las murallas, el pueblo de Rabat esconde la Domus Romana y las catacumbas de San Pablo.
Cómo visitarla: Mdina está en el centro de la isla; combínala con Rabat y, para el atardecer, con los cercanos acantilados de Dingli.
3. La Laguna Azul (Comino)

La joya turquesa de Malta. En la isla de Comino, la Laguna Azul presume de aguas cristalinas de aire caribeño, perfectas para nadar, hacer snorkel o simplemente relajarse en un barco. Un paraíso al que se llega con una corta travesía desde Malta o Gozo y, en verano, con excursiones en barco que salen directamente de St. Paul's Bay.
Cómo visitarla: ve pronto o tarde para evitar las aglomeraciones del mediodía, y lleva sombra y agua: en la isla no hay casi nada.
4. Los templos megalíticos (Ħaġar Qim y Mnajdra)

Estos templos prehistóricos, más antiguos que las pirámides de Egipto y que Stonehenge, son Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Construidos aproximadamente entre el 3600 y el 2500 a. C., siguen siendo uno de los grandes misterios de la prehistoria. Su ubicación panorámica en la costa sur, frente al islote de Filfla, añade encanto a la visita.
Cómo visitarlos: un centro de visitantes explica el yacimiento; la Blue Grotto está a pocos minutos, así que juntos dan para una cómoda media jornada. Los templos de Ġgantija en Gozo y el hipogeo subterráneo de Ħal Saflieni (reserva con mucha antelación) completan el conjunto.
5. Gozo, la isla hermana

La isla hermana de Malta ofrece un ritmo de vida más lento y paisajes rurales encantadores. Visita la Ciudadela fortificada de Victoria, recorre las salinas cerca de Marsalforn, relájate en Ramla Bay con su arena rojiza y sumérgete en las aguas cristalinas de Dwejra. Se llega con un corto trayecto en ferri desde Ċirkewwa, a unos 30 minutos de St. Paul's Bay: perfecta para una excursión de un día o una estancia más larga.
Otros lugares que merecen la pena
- Las Tres Ciudades (Birgu, Senglea y Cospicua): el primer hogar de los Caballeros, frente a La Valeta al otro lado del Grand Harbour.
- Marsaxlokk: pueblo pesquero famoso por sus coloridas barcas luzzu y su mercado del domingo.
- La Blue Grotto: cuevas marinas y un arco natural, mejor en barco con la luz de la mañana.
- La Rotonda de Mosta: una iglesia con una de las mayores cúpulas sin apoyos de Europa, atravesada en 1942 por una bomba que nunca explotó.
- Los acantilados de Dingli: el punto más alto de la costa y un lugar maravilloso para ver el atardecer.
Heritage Malta, que gestiona la mayoría de los museos estatales y yacimientos arqueológicos, ofrece un pase para varios lugares que sale a cuenta si piensas visitar varios. Para más ideas, lee los lugares más fotogénicos de Malta y breve historia de Malta.



